Guadalupe Taddei presentó su renuncia definitiva a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades en contrataciones y posibles conflictos de interés durante su gestión. La Cámara de Diputados recibió formalmente el documento el 26 de octubre y turnó el asunto a la Junta de Coordinación Política para iniciar el proceso de selección de su relevo.
La salida ocurre después de que la Auditoría Superior de la Federación investigara posibles irregularidades en contratos del organismo electoral por cientos de millones de pesos, relacionados con empresas vinculadas al empresario José Alfredo Hernández Casillas. Los señalamientos incluyen posibles conflictos de interés y triangulación de recursos, asuntos que deberán esclarecerse por las vías correspondientes.
Taddei anunció su decisión el 25 de octubre y sostuvo que la continuidad, credibilidad e independencia del INE deben estar por encima de cualquier interés personal. También afirmó que su renuncia no exime a nadie de la obligación de esclarecer los hechos bajo investigación.
La Cámara de Diputados deberá encaminar el procedimiento para designar a quien concluya el periodo de la presidencia del organismo, previsto hasta 2032, mientras las consejerías restantes deberán garantizar la continuidad de los trabajos electorales rumbo a los comicios de 2027.
